OVIEDO A.C.F.: LA HISTORIA DE UN PROYECTO PARA HACER OLVIDAR AL REAL OVIEDO (y IV)

 

La afición dictó sentencia: tan solo hay un Oviedo

El día 11 de enero de 2004 fue el señalado por el calendario para que se enfrentaran el Real Oviedo y el equipo creado para sustituirlo. Más de 16.000 personas, oviedistas (más la mujer de Berto), se dieron cita en el estadio, y previamente cerca de 7.000 se manifestaron por las calles de Oviedo a favor del club de siempre. Ese día se dictó la sentencia, pero las pruebas fehacientes que fallaron a favor del Real Oviedo se habían ido recogiendo a lo largo de cinco largos y duros meses, donde se hubo de aguantar de todo, nunca bueno. Era el día señalado para darle la estocada al equipo nacido para enterrar 77 años de historia, y en mi opinión se consiguió. Este hecho, unido como digo a otras "pruebas razonables" de existencia de vida en el club, como el ir líder de la competición aún saliendo con seis puntos menos, empiezan a ocasionar en los fieles al proyecto una moderación en sus comentarios sobre y hacia el Real Oviedo. La Nueva España y Oviedo Televisión empiezan a dar noticias sobre el club azul distintas a "están arruinados", o "no llegarán a diciembre", y comienza también el "donde dije digo...." de ilustres chaqueteros de la ciudad.

Fiasco deportivo del P.I.: Rodríguez del Amo lo deja y llega Isaac Peral

Tras el fracaso deportivo del Proyecto Ilusionante en esa temporada 03-04, que no logró pasar ni una sola eliminatoria en la fase de ascenso cayendo ante el Guijuelo, el hasta entonces Presidente del P.I. deja su puesto, viendo que no se había podido conseguir lo inicialmente pactado: ser el mandamás del primer equipo de la ciudad. Antes de irse, y ya sabiendo que el apoyo consistorial daba sus últimos coletazos, manifiesta que el Oviedo ACF dejará de existir como tal, para llamarse de nuevo Astur. Otra más de las muchas mentiras que salieron de su boca.

Tras unas elecciones uni-signatarias, gana por ser el único que se presenta el ex-presidente del Patrimonio Azul, el señor Isaac Peral. Lejos de distanciarse de la fallida tentativa de ocupar el sitio del Real Oviedo, sigue en la línea marcada por su antecesor, negándose a volver a llamar al P.I. como siempre se llamó: Astur. En esta misma linea, tampoco se modificaron ni escudo ni colores de la camiseta, y en varias declaraciones efectuadas a prensa hablada y escrita, Peral cargó contra la afición azul. Nada había cambiado, a pesar del anuncio del predicador que obra en el recorte más arriba expuesto.

El Ayuntamiento, artífice de este proyecto, recula, retira el apoyo a su creación y se pone de lado del Real Oviedo: han vuelto los arbeyos al plato.

 

Primero fue el Concejal de Deportes del Ayuntamiento, Alfonso Román, quien en declaraciones a LA NUEVA ESPAÑA en verano de 2004, manifestó sin tapujos que "se habían equivocado en el apoyo al Proyecto Ilusionante, y que el equipo de la ciudad era el Real Oviedo". Posteriormente fue el Alcalde de la ciudad, Gabino de Lorenzo, quien se unió de nuevo al carro del Real Oviedo. Aquí teneis su "donde dije digo..":

La situación actual a febrero de 2005

A pesar de que el proyecto ilusionante ya no tiene su principal valedor apoyándole, esto es, el Ayuntamiento, a nuestro entender nada ha cambiado en lo referente a equipo non grato. El equipo engendrado sigue utilizando un nombre inapropiado, unos colores robados, y un escudo copiado vilmente. Y mientras esto no cambie, ese equipo al que antes se llamó Astur, y al que la ciudad admiró y respetó, seguirá siendo una lacra para todos, o casi todos los aficionados del Real Oviedo. Por siempre jamás.

Cierto es que ahora ya no es el proyecto ilusionante encaminado a desterrar al Real Oviedo, pero es más cierto que leer en los periódicos y escuchar "Oviedo ACF" significa retrotraerse a ese fatídico mes de agosto, cuando los políticos se metieron en camisa de once varas y cuando multitud de gente apoyó el proyecto para eliminar al Oviedo del fútbol.

La Pagina del Oviedin lo tiene muy claro: cuando ese conjunto que juega en el Hermanos Llana, se vuelva a llamar Club Astur, vuelva a jugar de rojo y en su indumentaria aparezca su escudo de toda la vida, entonces en ese momento volverá a ser aquel equipo simpático de un barrio de Oviedo; de momento, es el Ce Fesio, Acefesio o Engendro.

EPÍLOGO: La afición azul salvó al Real Oviedo, la única obra de arte inimitable.

Ha pasado el tiempo. Y seguirá pasando. Muchísimos detalles de todo lo acaecido esos meses con la creación y alzamiento del P.I. se irán olvidando poco a poco, y por eso hemos querido hacer este documento.

Los ilustres oviedistas de boquilla empiezan a salir de sus cavernas acefistas para manifestar de nuevo su apoyo al club, pero no se crean que rectifican, ¡¡que bah!!, todavía se permiten dar lecciones de oviedismo. La prensa ya es unánime, los políticos, también; los jugadores ex-oviedistas (algunos), que apoyaron en principio la iniciativa ilusionante comienzan a dar señales de oviedismo retrógrado; muchísimos comerciantes de la ciudad que no dudaron en apostar a "caballo ganador" con el P.I., ahora hablan como si nada de las opciones de los azules en lo deportivo, y si alguien les replica preguntando: "¿Qué ha sido de TU equipo, el ACF?", tienen el callado por respuesta.

¿Y quien ha sido el culpable de todo esto?. La afición, por "darle vida al club" le dió muerte a esa absurda idea del engendro.

Durante los meses de agosto de 2003 a junio de 2004, las muestras de apoyo al Real Oviedo de multitud de gente anónima resultó fundamental: sacando su abono a un precio elevado viendo la categoría en la que estaba el equipo (120€-3ªD), haciendo una campaña de socios brutal entre amistades y familiares; vendiendo papeletas; sacando euros de debajo de las piedras; trabajando en El Requexón adecentando campos, caminos, lavabos e instalaciones varias; haciendo escritos; limpiando oficinas; acudiendo a todos y cada uno de los desplazamientos del equipo fuera de casa, a pesar de ser tratados a veces como animales y robados de mala manera con precios de entradas dignos de la Copa de Europa; en resumen, utilizando su tiempo y su dinero en pos de la salvación del equipo de sus amores.

En agosto de 2003, ese tren llamado "Real Oviedo" había descarrilado, y la afición lo cogió en volandas, lo volvió a situar encima de las vías de la salvación, y le empezó a echar combustible en forma de apoyo pocas veces visto; no podemos negar que ha habido muchos más factores que han servido positivamente en esta salvación, como el éxito en la suspensión de pagos, o la acertada dirección deportiva del club, pero estoy por apostar que si en agosto de 2003 la gente no se hubiera movilizado como se movilizó, ahora mismo no existiría Real Oviedo; y no importó el fracaso deportivo de no ascender a 2ªB en esa temporada 2003-2004, porque la gente se volcó más si cabe y el número de socios ascendió considerablemente en la siguiente.

Todo esto, al final, se quedara como digo en el olvido: volveremos a 1ª, volverán las movidas típicas de un grande, y nosotros, los aficionados, volveremos a tener el protagonismo que se suele tener en estos equipos: poco o nada. Pero lo que nunca se puede olvidar es que LA GENTE LE DIÓ LA VIDA AL REAL OVIEDO ESE FATÍDICO AGOSTO DE 2003 Y DURANTE DUROS Y LARGOS MESES COMBATIÓ CONTRA TODO LO QUE SE LE PUSO DELANTE, Y EL RIVAL ERA DURO DE PELAR.

¡¡HALA OVIEDO!!

 

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