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Cuando
la afición azul se sentó en la grada para presenciar
este encuentro no pensó ni por lo más remoto que el
Oviedo iba a ganar por un apretado 3-2, pero menos aun que iba a
ir perdiendo 1-2 en el minuto 88, y yo creo que menos aún
encontrarse enfrente un equipo como el Navia, que ya está
prácticamente descendido a Regional Preferente y que jugó
un completo partido, dejando jugar y sin hacer apenas faltas. Pero
el fútbol es así, y debe valer este encuentro para
que nos demos cuenta que en esto de la pelotita cualquiera te puede
dar un susto tremendo.
1ª
mitad
Rivas
presentó un once con varios cambios en su once, unos obligados
por las lesiones o sanciones y otras por decisión técnica.
Así las cosas Roberto debutó en la meta, Kili volvió
al lateral derecho, Luismi al izquierdo, Cuétara jugó
de mediocentro, Sosa en banda izquierda, y la delantera estuvo formada
por Cervero y Recamán. El Oviedo comenzó muy fuerte,
encerrando casi por completo a los visitantes, que en la primera
media hora solo pudieron defenderse malamente, ya que si no se marcaron
goles no fue precisamente por la defensa visitante, sino más
bien por el meta y por la mala puntería local; podemos destacar
sobremanera un buen disparo de Cervero al que respondió fenomenalmente
el arquero, un disparo de Jandro al palo con toda la portería
para él y otra clarísima de Recamán que tampoco
entró inexplicablemente. Tras este aluvión de balones
al área, llegó un aislado conttraataque del Navia
al que el debutante Roberto no supo hacer frente y en un disparo
facil puso manos de mantequilla, lo que unido al barrizal que tenía
por área pequeña hizo que subiera el 0-1. Dos minutos
después, la cuarta clarísima ocasión azul:
Luismi completamente solo en el área cabecea fuera. Descanso;
parecía imposible que con tanta ocasión el resultado
fuera de 0-1.
2ª
parte
En la reanudación, más de lo mismo. Clarísimas
ocasiones del Real Oviedo que fueron marradas de una manera increible,
de las que tenemos que destacar sobremanera tres de ellas: Cervero
y Fran Sosa, con toda la portería, y sin portero, tiraron
el balón fuera, y Luismi, en un balón muerto, se tiró
en plancha a rematar y pasó por encima del balón,
quedando este debajo de su cuerpo (aquí tuvo mucho que ver
el barro). El Oviedo de todas maneras pronto empató el encuentro,
pero con el 1-1, lo dicho: fallos garrafales cara a meta. Aunque
lo mejor aun estaba por llegar: corría el minuto 86 y en
un ataque visitante la defensa y el portero azul se duermen en los
laureles...y gol. Estalla de júbilo el Navia, cuyo goleador
corre como si hubiera marcado un gol de champions..para después
pedir perdón por esa exaltación de júbilo.
1-2. El Oviedo estaba cayendo contra un equipo descendido, y que
además le estaba dejando jugar. Pero entonces llegó
la reacción, o mejor dicho, apareció el recién
entrado Jorge Polanco, que se inventó el 2-2 en una jugada
increible, donde le puso el balón en la cabeza de Aldeondo,
y más tarde, en una jugada ensayada con Jandro, marcó
de cabeza (Jorge se dispone a sacar el corner, se acerca Jandro,
que le pide sacarlo él, la defensa visitante no se percata
de que Jorge corre hacia el palo corto, y Jandro le pone el balón
en la cabeza). GOOl. Jubilo en el Tartiere. Cuando menos esperábamos
este subidón de adrenalina, llegó en buenas dosis.
Retransmisión
en directo
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