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La
Aficion
Mas
de 3.000 personas, más de 3000 almas azules invadieron Avila.
En autobuses, en coches, aquello era una marabunta azul. Antes,
durante y tras el encuentro la ciudad abulense solo escuchó
un solo grito, el de Oviedo. Fue realmente espectacular la emoción
que se vivió en el graderío...y visto desde la televisión,
toda esa grada azul parecía esyat viviendo un partido de
la Copa de Europa. Algo histórico se está haciendo
en la capital del Principado de Asturias.
1ª
mitad
Con
una alineación previsible, Rivas optó por un 4-4-2,
jugando con dos delanteros, y no con el mediapunta, posibilidad
que se había apuntado durante la semana. Tras unos primeros
compases de lógico "tanteo", el Real Oviedo se
hizo con el mando del partido, vasculando siempre el juego en bandas;
el manguerazo que previamente sufrió el cesped perjudicó
sobre manera los desplazamientos en largo de la pelota, ya que hubo
varias ocasiones donde sobre todo Jandro recibía buenos pases,
pero en cuanto el balón tocaba el "verde", salía
cual spunik. En esta mitad el Ávila gozó de alguna
ocasión, pero fueron los azules los que se adelantaron merced
a un auténtico golazo de Darío, que controló
en el área y fenomenalmente, se revolvió y mandó
al palo largo dando muestra de una gran técnica. Tras ese
tanto pudo llegar la sentencia, tras jugadón con disparo
incluido de Jorge, al que respondió Félix con ua buena
parada, y cuyo rechace envió Cervero, completamente solo,
por encima del larguero.
2ª
parte
Los locales salieron volcados, conscientes de que ese resultado
era malísimo. Pronto lograrían el empate y a partir
de ahí el equipo azul estuvo durante unos 20 minutos a merced
del Avila, que así todo tampoco dispuso de clarísias
ocasiones de gol. Tras el empate Rivas cambió el sistema,
al entrar en el campo Manu en detrimento de Cervero; un 4-2-3-1,
cambiando Luismi de la banda izquierda (que ocupó Manu),
al centro del campo, y adelantando su posición Granada. El
Oviedo contenía el empuje local, y cuando parecía
que sonaba el resultado a 1-1, apareció la cabeza de Luismi
en un córner sacado por Jorge: estalla el Adolfo Suárez
en un solo grito. Pero claro, como llevamos todo el año sufriendo
lo indecible con los árbitros, tenía que llegar la
jugada polémica: un inexistente penalti de Merino sobre Gustavo,
que se deja caer arrastrando su pierna derecha; pero claro, como
tenemos un porterazo que lleva todo el año actuando de manera
genial, pues se encargó de dejar las cosas con el 1-2, y
de que el equipo tenga muy muy cerca el pase a la siguiente ronda.
Retransmisión
en directo
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