Jornada 18
 
Covadonga
0
 
Real Oviedo B
2
Nacho Calvillo(86´),Diego Cervero(89´)
   
R.OVIEDO "B"
Rebollo
Iván Miranda --- Bruno (57´)
Martino
Paul
Alberto Saavedra
Miki --- Hernán (60´)
Fran Cuétara --- Jorge (73´)
Serrano
Diego Cervero
Nacho Calvillo
Dani López

 

COVADONGA
Iván
Chapi
Graciano
Tino
Juanjo Silva
Israel
Marrón
Angel --- Rubén (83´)
Nacho --- Pablín (80´)
Marcos --- Miguel Angel (69´)
Carlos Méndez

 

 
0-1(86´).Nacho Calvillo de cabezota.
0-2(89´).Diego Cervero , de perfecta vaselina.

En un partido muy igualado el Oviedo B superó, en los últimos minutos, al Covadonga, que siempre plantó cara y mereció, por el juego que realizó, algo más. Además el filial azul contó con ayuda arbitral en momentos concretos del encuentro, lo que motivó el enfado tanto del técnico local, Luisma, como del delegado José, quienes ya fueron amonestados durante el primer período.
En los primeros cuarenta y cinco minutos el juego discurrió, fundamentalmente, en la parcela central del campo, donde los jugadores de ambos equipos se esforzaban por hacerse dueños de la misma. De esa manera no hubo demasiadas ocasiones claras por parte de ninguno de los dos equipos, aunque bien es cierto que los postes de ambas porterías rechazaron dos balones que hubiesen podido ser gol.
Fue el conjunto visitante el que pudo adelantarse en el marcador gracias a un remate de Diego Cervero, pero su disparo fue repelido por un poste. Más tarde, en los minutos de descuento del primer tiempo, a la salida de un córner a favor del conjunto local el balón fue rechazado por un defensor visitante y el balón se fue al palo cuando Rebollo estaba superado.
En la segunda parte el juego decayó mucho y apenas hubo oportunidades por parte de ambos bandos. Pero en la recta final del encuentro la decoración cambió por completo. Y llegaron los goles, aunque todos ellos fueron para el mismo bando.
El primer gol del filial oviedista llegó tras rematar de cabeza Nacho Calvillo un centro de Iván Miranda. Ese gol cayó como un jarro de agua fría en los locales, pero a pesar de ello pudieron empatar en la jugada siguiente, mas no supieron materializar su clara ocasión de gol ante Rebollo. Y en el contragolpe el Oviedo B sentenció. Esta vez fue Diego Cervero, de perfecta vaselina, quien lograba el gol de la tranquilidad para su equipo.