| Vaya
panorama. El partido del Oviedo ha sido la gota que colmó
el vaso en varios aspectos: en regalos defensivos, en falta de tensión
en el medio del campo, y en errores y machaques arbitrales.
La
1ª parte fue muy interesante,
con un toma y daca sensacional...y con fallos garrafales del ínclito
colegiado, así como de ambos equipos. Marigil apostó
fuerte al sacar a 4 teóricos delanteros en el once inicial,
jugando Geni de nuevo por la banda derecha, Idiakez de mediapunta,
y Oli y Losada arriba, sentando a Amieva y Jaime. Por su parte,
el entrenador madrileño apostaba por 5 defensas para intentar
amarrar de cerca el juego azul. Pronto llegaría el primer
susto, a los 30 segundos, cuando el primer error de la zaga azul
deja solo a Borja, al que Dorronsoro le saca bien la pelota. Los
primeros compases del encuentro son de tanteo, y en el min.10
Pablo recibe en el área, pero en vez de chutar se entretiene
y se le cruca un defensa. Mientras los jugadores trataban de asentarse
en el campo, el pésimo colegiado Rodado Rguez ya había
empezado su show tarjetero, ya que a los 4 minutos había
amonestado a Raúl por una falta absurda. No sabemos que
interpretación del Reglamento hizo este pequño de
estatura, y más aún de conocimientos arbitrales,
para amonestarle. En el min.20, Alberto se lleva con la mano el
balón, y tras varios rechaces, Luis López tira desde
fuera del área e incomprensiblemente Dorronsoro se la traga;
en el campo parece que el balón da en un defensa, pero
no...le supera sin más. El 0-1 parece que enfurece a los
azules, ya que un minuto después Oli remata fuera por poco,
y en el 22 Geni, completamente solo, tira en primera instancia
contra el cuerpo de Pindado, y en su rechace hace una media chilena
chapucera que se va a la grada. Y claro, perdonamos, vienen los
contrarios, rematan en el área pequeña ante la incredulidad
defensiva, la parálisis del portero que se queda dentro
de la portería, y nos hacen el 0-2. El Oviedo no se achica,
en ataque se estaban haciendo bien las cosas, y Oli es derribado
por Juanma, que sólo ve la amarilla. Gol de Engonga, que
tira el penalti muy mal, todo sea dicho. A continuación,
una de las claves del partido: el petardo del árbitro le
saca la 2ª tarjeta amarilla a Raúl, por una falta
sin balón; total, minuto 36 y con uno menos. Este hecho
coincide con el mejor Oviedo, ya que lejos de amilanarse, empieza
a achuchar de manera continua el área de Pindado, anotando
dos goles en las postrimerías del descanso que hacían
presagiar que en la 2ª se podía apuntillar a la contra
(cosa que no ocurrió).
La
2ª
parte
fue horrible. Marigil, no entendemos por qué, no restructura
defensivamente el equipo, ya que Geni e Idiakez formaban el mediocentro
del Oviedo, tras pasar Engonga a la defensa. Lógicamente,
los creadores del getafe hacían lo que les daba la gana,
ya que ni Geni ni menos aún Idiakez son destructores de
nada. El Getafe era dueño y señor del partido, y
sobre todo cuando entró en el campo el interior derecho
Estévez, que mareó a Ibán Pérez hasta
el punto de hacerle meterse un gol en su portería. Con
el 3-3, el mister, por fin, se decide a restructurar el equipo,
pero como no, el cambio que todo el mundo veía, es decir,
sentar a Geni para meter un defensa y volver a adelantar a Engonga,
él no lo ve, y quita a Pablo, que estaba jugando por fin
en su banda, la derecha. Con este cambio no se mejoró nada,
ya que Engonga ya estaba asfixiado, y nos quedábamos sin
la única banda, la derecha. Además, con este cambio,
Fran hubo de contenerse a subir, ya que no había quien
le doblara. En el min70, jugada clave donde de nuevo se nos perjudica
claramente por parte del descerebrao de negro: gran jugada de
Oli que habilita a Losada con un pase sensacional, se queda sólo..y
fuera de juego inexistente. Se arma el belén, y como no,
Rodado Rguez amonesta a Vili y a David Cano, que estaban en la
banda. En el 84 Marigil por fin da entrada a un jugador-organizador,
a David Cano (tarde, como no), y de él sale una gran jugada
que empieza con pase a Oli, éste al Chino, y su pase no
se sabe bien como lo remata David, pero falla completamente solo.
En la siguiente jugada, otro gol en propia, y espantada del Tartiere.
La
cosa se está poniendo muy fea, ya que con esos fallos atrás
nos estamos hundiendo. Además, las alineaciones y los cambios
deben hacerse cuando el equipo los necesita, no a los 80 minutos;
las necesidades del Oviedo las ven 15.000 personas, pero el que
las tiene que ver, o es ciego, o no lo quiere ver.
|