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El
Real Oviedo se hunde cual Titanic, y no preciamente tras haber chocado
con un "iceberg" de equipo, el Almería, sino más
bien con un cubito de hielo. Cuando parecía que era imposible
hacerlo peor, llegó el partido de ayer y superó lo
inimaginable. Vimos a un equipo sin ganas, desmotivado, sin presencia,
sin colocación, fuera de sitio. Marigil por fin cambió
el portero, pero así todo el equipo era una caricatura, ya
no lo podemos llamar ni banda, ya que las bandas están organizadas.
Geni y Losada perdidos en zona de nadie, Engonga y David Cano sin
ritmo, Ibán Pérez superado y siempre rompiendo el
fuera de juego...se salvó Javi Paredes, partidazo del chaval,
y de nuevo Oli. Así vamos mal. Estamos a 10 puntos del ascenso...¿o
debo decir a 2 de la salvación?. ¿a qué aspira
este equipo?.
Nada
más leer las alineaciones, nos sorprende el cambio de portero,
no por injustificado, sino porque ya sabemos que nuestro entrenador
tiene que verlo muy claro para cambiar. Lo demás, los de
campo, los mismos que parece ser impresionaron en Zaragoza. Nada
más lejos de la realidad, y ello a pesar de que en el min.4,
cuando aún estábamos abriendo las pipas, Idiakez saca
una falta magistralmente y Oli cabecea a la red el 1-0. En las gradas
se respira optimismo, "hoy, goleada". Nada más
lejos de la realidad, porque hasta el minuto 73, no hay otro disparo
entre los tres palos. El gol no optimiza al Almería, que
sigue encerrado, y el Oviedo en estos primeros minutos juega bien
por la banda de Javi Paredes, que en el minuto 12 efectúa
un fuerte disparo que se iba fuera por poco. El partido entraba
en una fase soporífera, con un Oviedo inútil, sin
presencia en el medio del campo, sin volantes (Geni y Losada NO
SON EXTREMOS, MARIGIL), y con una total desconexión entre
líneas. El rival, como es lógico, por muy malo que
sea, se estaba dando cuenta de que este Oviedo no asusta ni a una
mosca, y en el minuto 35 se produce el primer susto, cuando Ibán
Pérez se queda rezagado rompiendo el fuera de juego, y Francisco
se queda sólo; el jugador demuestra el por qué está
donde está, se escora, y cuando tira ya tenía a Jonathan
cubriendo el palo. Primeros silbidos. Para finalizar esta parte,
jugadón azul entre Idiakez y Paredes por la izquierda, el
chaval de Oviedo cede a un negadísimo Chino Losada, que tira
de pena. Y final.
La
2ª
parte
fue peor si cabe. Marigil, a pesar de ver que el equipo tenía
muy poco sentido, no hace ningún cambio, y claro, sin cambios,
o se produce un milagro divino, o el sopor y la falta de rumbo están
asegurados. En el minuto 4 de la reanudación Ibán
Pérez se duerme en los laureles y el lateral Ortega chuta
fuera. Era un espejismo el tiro de los foraneos, que parecían
estar contentos con perder por la mínima, hasta que el entrenador
almeriense, Casuco, tipo con carácter, pegó dos voces,
y los visitantes pensaron que este Oviedo era más inútil
que la primera rebanada de pan BIMBO Y claro, en el 66, Fran es
regateado por Juanlu con una facilidad pasmosa, y éste chuta
metiendo un golazo. Llegan los cambios, y en el 73 se produce el
segundo disparo entre los tres palos, contando el gol, por medio
de Idiakez, suave y por el medio, que Barbero ataja como si ese
balón se lo quisiese meter debajo de la camiseta (estuvo
10 segs tirao sobre él, diciendo: ohh, el balón).
Y nada más, hasta que en el 87 Fran demuestra que defendiendo
es un dolor, pero atacando da gusto verlo, se hace un autopase,
cede a Jaime que tira al poste, y el rechace lo recoge forzado Losada
en el área pequeña y la tira fuera cuando estaba solo.
El linier había pitado fuera de juego del Chino, cosa que
se apresuró a decirle Oli al delantero, que estaba desesperado
por tan garrafal fallo.
Y
final, pitada y todos para casa con un cabreo de coj...tremendo,
porque este Oviedo da pena. Cosas que habíamos visto otras
veces, como la presión, las ganas, los segundos tiempos,
se han quedado en el olvido. El equipo no da para más..y
el entrenador hace tiempo que tampoco.
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