El Sporting B aprovechó una de las últimas oportunidades que le quedan para aferrarse a la Segunda División B y ayer, a domicilio, superó a su gran rival, el Oviedo B. Son tres puntos de oro para el equipo de Marcelino García, añadido uno más en caso de empate al final entre ambos conjuntos, ya que los ovetenses se habían impuesto en el partido de la primera vuelta por 0-1. Se dice que las cosas que mal empiezan, mal acaban, y eso fue lo que le ocurrió al Oviedo. Poco antes del inicio del encuentro, Óscar Pérez, hombre básico en el esquema de Novo, se tuvo que incorporar a la concentración del primer equipo debido a que Tomic pasó una mala noche y tenía problemas físicos. Sin el cerebro del equipo, Novo tuvo que realizar cambios en su previsto once inicial, máxime teniendo en cuenta que otros dos hombres importantes, Javi Paredes y Saavedra, estaban con el primer equipo. Por si esto no fuera poco, en la primera aproximación de los gijoneses al área de Calleja, apenas transcurridos 34 segundos, Jabuto conseguía el primer gol. Fue una pérdida de balón de los oviedistas en el medio del campo. El centrocampista gijonés no se lo pensó y desde fuera del área lanzó un tremendo disparo que ayudado por el viento entró como una exhalación en la portería de Calleja, que poco pudo hacer para evitarlo. Se le ponían mal las cosas a los locales, pero a pesar de ello no se descompusieron. En el minuto 4 pudieron igualar el marcador cuando un remate de cabeza de Lillo se estrelló en el larguero. El conjunto gijonés, con Rubén, Miguel y Rey como hombres más adelantados, no renunció a seguir atacando con el fin de poder conseguir algún gol más que le diese la tranquilidad definitiva, aunque bien es cierto que la defensa oviedista se fue asentando poco a poco. Control oviedista Según iban pasando los minutos, el centro del campo oviedista se fue adueñando del campo. Robaban con celeridad el balón y comenzaban su juego, aunque todo ese buen juego se diluía en cuanto llegaban al área contraria, más que nada por errores en el último pase, puesto que la defensa sportinguista no se encontraba cómoda y cometía fallos que no eran aprovechados por los locales. Todo parecía indicar que el marcador no se movería antes del descanso cuando en un centro de Casquero, desde la izquierda, Raúl se adelantó a la defensa rival y conectó un buen cabezazo que superó a Bruno, a pesar de que Raúl se adelantó a la defensa rival y conectó un cabezazo que superó a Bruno, que llegó a tocar el balón. En la segunda parte, Novo intentó arriesgar consciente de que los tres puntos les eran fundamentales. Dejó en la caseta a un hombre de corte defensivo, Casquero, e introdujo a un delantero más, Alberto Suárez, con el fin de jugar con dos atacantes. Pero su apuesta le salió mal en esta ocasión.Gol decisivo El dominio correspondía a los azules, pero el peligro llegaba en los rápidos contragolpes sportinguistas. Y en el minuto diez de esta segunda parte llegó la jugada decisiva. Rubén, por velocidad, ganó la espalda a la defensa oviedista y se fue como una exhalación hacia la portería de Calleja. Su disparo rebotó en David Lillo, luego en él mismo y el esférico entró lentamente en la portería oviedista. A partir de ese momento el encuentro entró en una dinámica totalmente distinta. El Oviedo B lanzado sin orden en busca del empate, mientras que el Sporting B, agazapado atrás, realizaba rápidas contras que llevaban el peligro constante al área local. Miguel, el mismo Rubén, Rey o Gerardo dispusieron de oportunidades claras que en unas ocasiones desperdiciaron por mala puntería y otras por intervenciones meritorias de Calleja. En la recta final del encuentro se produjo la expulsión de Maikel, lo que dejaba a su equipo en inferioridad numérica. Podía peligrar el resultado, pero en dos minutos volvió la alegría a los hombres de Marcelino. Primero Cuartero, con algo de fortuna, y luego Borja, con un gol para guardar en la videoteca, conseguían dos nuevos goles para su equipo y le devolvían la esperanza de la permanencia. Fue un partido clásico de rivalidad, con nervios, buen juego y goles, y donde la experiencia de hombres como Miguel o Rubén fue determinante para el triunfo final de su equipo, mientras que por contra el Oviedo B da un paso atrás en su recuperación de los últimos encuentros.
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