1-0 (59´). Hugo Grandío recibe de Oliver y marca con la zurda.
Un gol de Hugo Grandío, casi al inicio del segundo tiempo, sirvió para que el Oviedo B se hiciese con tres puntos de oro y pueda aún confiar en la salvación a final de temporada. Fue como un soplo para lograr la permanencia. Tanto el conjunto ovetense como el cántabro, eran conocedores de lo mucho que se jugaban en el envite. Los locales porque eran conscientes de que todo aquello que no fuese ganar les hundiría en el pozo de la clasificación, mientras que el cuadro visitante, que había cambiado de técnico a inicios de semana, sabía que un tropiezo les pondría en zona de dificultades. Con tales premisas era fácil prever que el juego que pudiesen ofrecer ambos conjuntos no iba a ser demasiado bueno. Y así fue. Presión, lucha, entrega, no dar facilidades al contrario, pero pocas ocasiones de gol y cuando las hubo fueron más por fallos propios que por aciertos ajenos. En los inicios del encuentro fueron los hombres de José Antonio Novo mejor asentados sobre el terreno de juego, quienes llevaron la iniciativa, pero como viene ocurriendo a lo largo de toda la temporada sin demasiado acierto cara a la portería contraria. Mediado el primer tiempo el dominio del juego cambió de dueño. Los filiales ovetenses, sin causa aparente, perdieron el sitio en el centro del campo y la Gimnástica, sin proponérselo, se encontró con el esférico. Aunque sin demasiado peligro el balón rondó en ocasiones el portal de Calleja, que se desgañitaba para situar a sus compañeros. La defensa azul, segura hasta entonces, cometía fallos infantiles y en uno de ellos pudo llegar el gol visitante en un remate de Edu que salió junto a un poste. Tras el descanso Novo introdujo a Nacho Calvillo en la izquierda en sustitución de Dani López, con problemas físicos, y ese cambio dio algo más de profundidad al juego local. Pero a pesar de ello las mejores ocasiones corrieron a cargo del once visitante y en todas participó el capitán Herrera. En la primera en un tiro desde cerca del medio campo que salió rozando la escuadra de la portería de Calleja y minutos más tarde en un lanzamiento de falta directa que atajó bien el portero local. Cerca del cuarto de hora llegó la jugada del gol. Óliver, sin duda el hombre más incisivo en el campo, penetró por la banda derecha y su centro fue rematado por Hugo Grandío. Aprovechaba de esta manera el cuadro local una de sus contadas ocasiones de gol, aunque es bien cierto que poco después la Gimnástica se quedaba con diez hombres por expulsión de Nando y a partir de ese momento las oportunidades se fueron sucediendo ante Pinillos, pero ninguna llegó a fructificar.
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