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Oviedo impuso su fuerza y su saber estar ante un voluntarioso Xerez
que, de todas maneras, para nada nos demostró ser el 2º
de la clasificación, en un partido bastante pastoso y aburrido.
La
1ª
parte
empieza con dominio del Oviedo, aunque sin crear nada de
peligro. El balón estaba casi siempre en el medio del campo
y el partido era soso y trabado. El primer disparo a puerta se
produce a los 15 minutos del comienzo, cuando Geni chuta blocando
sin mayor problema Luis. Este disparo animó a los azules,
que un minuto después tienen otra ocasión, en un
balón colgado al área que Oli cabecea muy flojo
a las manos del meta visitante. Parecía que los locales
empezaban a crear peligro, pero era un espejismo, ya que las constantes
parones en el juego por parte del mal colegiado, no daban pié
a jugar con algo de ritmo. A los 20 minutos, primer susto de los
visitantes, con un pase en profundidad de Mendoza al que no llega
por poco Fali Montes. Y luego viene el recital del ínclito
colegiado, que muestra tarjetas a los jugadores del Oviedo únicamente
por respirar, encrespando de manera tremenda al respetable, que
ya está harto de chuletas de poca monta. Y cuando parecía
que el sopor nos llevaba al descanso, la ocasión más
clara, cuando Geni cabecea hacia atrás, y Oli se planta
solo ante Luis. Su disparo pasa por debajo de su cuerpo, pero
Kutchera despeja sobre la misma línea de fondo. Y descanso.
La
2ª
parte
se pone muy pronto de cara a los azules, ya que a los 5 minutos,
un barullo en el área jerezana acaba con penalti clarísimo
sobre Oli, al que derriban cuando se disponía a chutar.
El penalti lo tira muy bien Onopko logrando el primer y único
gol del partido. El entrenador visitante, Bernd Schuster, mueve
ficha e inmediatamente cambia de delantero, pero tampoco así
logró tapar el hueco dejado por el sancionado Pineda. El
partido estaba de nuevo en el medio del prao, impracticable, con
patadones sin sentido y con jugadas de poco peso. Tenemos que
llegar hasta el minuto 20 para encontrar un gran pase de Angel
a Amieva, que encara a Luis, que despeja con el cuerpo su chut
picado. Una pena. Y así, hasta el final, sopor. El Oviedo
mantenía a raya a los visitantes, el árbitro ya
no molestaba tanto..y el prao empeoraba cada vez más. Y
final.
Resumiendo,
tres puntos que es lo importante.
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