| Increible,
pero cierto. Jugando más de una hora con uno más,
y tirando tres tiros al palo, no hemos podido ganar al Salamanca,
que todo sea dicho, en el minuto 88 se pudo encontrar con una victoria
que para nada merecieron.
La
1ª
parte
tuvo dos lecturas: un comienzo arrollador del Salamanca,
que tocaba con frescura, abría bien a bandas, y presionaba
al Oviedo, que no encontraba vías de escape para poder
manejar el partido. Los primeros 20 minutos fueron trepidantes
en cuanto a ocasiones, ya que el Salamanca dominaba y tenía
oportunidades, y el Oviedo se acercaba de vez en cuando con peligro.
Así, a los 5 minutos, el "cuentista" Pepe Domingo
efectúa el primer disparo a puerta que bloca Esteban. Respondió
el Oviedo en un balón largo de Jaime al que duda Aizpurua
y al que Rubén Reyes no le da el fin adecuado, despejando
Gañán a corner. En el saque de esquina el Salamanca
pilla a uvas a la cobertura azul, y Pedro chuta con fuerza respondiendo
muy bien Esteban. Seguía el balón de área
a área y esta vez es Angel Luis el que dispara al borde
del área y Aizpurua se la encuentra ante su desesperada
salida de portería. En el min.16 el Oviedo realiza una
sensacional jugada por medio de Rubén Reyes, pero su fenomenal
pase es rematado de forma incomprensible por el otro Rubén
a las nubes. Y en el minuto 20 llega la jugada clave del partido,
ya que el meta salmantino ve la roja directa al tocar el balón
con las manos fuera del área ante un disparo de Rubén
Suárez. En el saque de esa mano Onopko estrella por primera
vez el balón en la cepa del poste, siendo el rechace desperdiciado
incomprensiblemente por el negado Rubén Suárez.
A partir de ese momento comenzo el monólogo del Oviedo,
que se hizo dueño de la pelota; Jaime empezaba a despertar,
y las incursiones de Rubén Reyes por la izquierda llevaban
verdadero peligro. Se llega al descanso con todo favorable y con
la lesión de Oli, que es sustituido por el negado extremo
Santamaría (el ojeador que se trajo a este tio debe ser
despedido ya).
La
2ª
parte
el Oviedo llevaba la manija del partido, y a los 4 minutos puede
haber un penalty a Rubén Suárez, que recibe un balón
en largo de Jaime y cuando va a chutar es derribado / se cae.
Si no es penalty es para retirarlo del fútbol, porque estaba
solo. Seguía el Oviedo dominando el match, y en el minuto
15 tiene lugar una gran jugada de Jaime que finaliza tirando por
encima del larguero. Tres minutos más tarde, es precisamente
el larguero el que repelía un cabezazo de Gurruchaga. Iban
dos. No había manera. Se muere el partido tras ese larguero,
y más que se iba a morir, por lo siguiente: en el 70 llegan
los desastrosos e incomprensibles cambios del señor del
banquillo, que realmente no tiene ni idea de lo que es esto del
fútbol: quita a Jaime, que estaba siendo el único
con profundidad, y mete a Tomic. El error no está ni mucho
menos el meter al yugoslavo, que debió jugar de inicio,
sino en dejar sobre el campo a Amieva. Es inadmisible. Es una
falta de respeto. No entiendo que le da a este tio el señorito
Amieva. Pero no se queda ahí la cosa, ya que quita a Rubén
Reyes, más activo que en otras ocasiones, y mete a Pablo
Díaz. E insisto en lo mismo, el error no está en
meter a Pablo, sino en dejar en el campo al petardo Santamaría.
El chaval entró por la izquierda, y lo hizo bien cuando
se cambió de banda, y es que el señor Marigil no
se debió de enterar de que Pablo es un interior derecho
muy rápido, pero que por la izquierda se pierde. Pues no.
Pasaron unos cuantos minutos hasta que Santamaría se desplazó
a perder balones a la izquierda y dejó a Pablo por la derecha,
muchísimo mejor que el chupón jugador andaluz cedido
por el Barsa. Claro, Tomic le dió frescura al medio del
campo, pero faltaba Jaime; la derecha solo existió cuando
se cambio Pablo de banda, y la izquierda, para nadie. El señor
Marigil se había cargado lo poco que teníamos. Y
ojo, porque se pudo perder más todavía, ya que en
el minuto 88 Pepe Domingo encara a Esteban, la chupa, tira, y
el rechace le llega a Makukula, que solo tiene que empujar, pero
como se ve tan solo, da tiempo a que Gurruchaga meta el pié
por detrás y despeje a córner. Hubiera sido injusto..pero
aún faltaba más injusticia, ya que en el 89, Tomic
chuta al poste, el rechace da en la pelada cabeza de Stelea, y
de manera milagrosa para los charros no entra. Lamentable. Mala
suerte. Y así, se acabó lo que se daba.
Total,
seguimos arriba, a pesar de Marigil. Hoy ha dejado claro que no
sabe nada de nada.
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