| Desastroso.
Realmente desastroso. Así no vamos a ninguna parte. Un Oviedo
demencial, sin ideas y sin delanteros, no pudo con un Numancia muy
conservador que al ver la inoperancia azul atacó y no se
llevó más premio gracias a Esteban.
La
1ª
parte
tuvo un comienzo prometedor del Real Oviedo. Con muchas
ganas, y corriendo bastante, parecía que querían
reencontrarse con una afición que a pesar de los pesares
acudió en masa al Tartiere. Así las cosas, los primeros
15 minutos el conjunto carbayón llevó el peso del
partido, eso si, adoleciendo de pegada. Según va transcurriendo
el partido cae en muermo total, el Oviedo se pierde en pasecitos,
en pérdidas absurdas de balón, y l control del partido
pasa a ser del conjunto soriano, sobre todo por el moreno Kome,
un jugador de los piés a la cabeza, al que los azules solo
podían frenar con faltas. Seguía el tedio absoluto
hasta el minuto 36, donde se produce la mejor jugada del Oviedo,
con pase por la banda derecha de Angel a Geni, que se va perfectamente
de Cuellar, centra al área, y Rubén Reyes, solo,
cabecea a las manos del langreano Jonathan. Una pena porque estaba
completamente solo. Solo un minuto después, Amieva acierta
a meter la pierna en un rechace y el meta del Numancia despeja
a córner. Y sólo cuatro más adelante, gran
asistencia de Nadj hacia Reyes, que chuta con fuerza al cuerpo
del portero rival. Y ahí se acabó la mitad, y ahí
se acabó el Oviedo. Sin duda el descanso llegaba en mal
momento.
La
2ª
parte
empieza con un hecho relevante nunca producido hasta hoy: ¡¡Marigil
quita a Amieva!!. Y no porque lo estuviera haciendo peor que otras
veces. No. Lo estaba haciendo igual de mal. Entra Tomic, y en
su participación nos deja clara una cosa: no me extraña
que no juegue. No aportó nada más que embrollo.
Con todo esto, la reanudación es horrorosa. Un Oviedo agazapado,
no era capaz de sacar la pelota. Se notó mucho que Nadj
no está al 100%, ya que en la 1ª mitad fue el único
capaz de dar luz a estas penumbras azules. En esta parte, ni siquiera
el yugoslavo aportó nada. Los demás, el Jaime y
el Tomic, perdidos pol prao. Y claro, el rival se crece, y empieza
a acechar la meta de Esteban, sobre todo a balón parado
por medio de Pacheta. Hasta el minuto 30 no tira el Oviedo, con
un buen pase del recién entrado Santamaría (lo único
que hizo) sobre Geni, que vuelve a pegarle al bulto, despejando
el meta del Numancia. Posteriormente se produce la ocasión
más clara del Numancia, con paradon de Esteban a disparo
de Pacheta. Y para rematar la faena, el árbitro se encarga
de encrespar aún más los ánimos, al no señalar
unas manos en el área de un defensa rival (aunque el linier
estaba al lado), y después por expulsar a Onopko por doble
amarilla, cuando ninguna de ellas fue (en la primera le sacan
tarjeta por llevarse por delante a Angel Luis). Se acabó
lo que se daba.
Y
bueno, estamos fuera de puestos de ascenso. Esto es preocupante,
porque no le hacemos un gol ni al Argüero C.F. Los delanteros
son incapaces de crear ocasiones y eso lo pagamos. Llevamos cuatro
seguidos en casa (Leganés, Salamanca, Sin Nombre y Numancia),
a los que tenemos que añadir el pasado de Badajoz. Y encima
vamos a Albacete sin Boris y sin Onopko.
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