| Esto
empieza a ser una tomadura de pelo. Lo del Oviedo hoy ha sido de
traca. Empezando por el entrenador. Hacía muchísimo
tiempo que no veía un equipo con tan poco criterio, sin posicionamientos
en el campo, totalmente a la deriva. Y en parte, gracias a una inexistente
dirección desde un banquillo, fiel reflejo de una falta de
carisma y dirección realmante alarmantes. Hoy nos han dejado
claro que el ascenso está lejos. Desde septiembre no pensábamos
así, pero este equipo y esta dirección técnica
(ya ni hablo del Consejo, porque eso ya está fuera de toda
discusión) no dan la talla. Y es que además no aprovechamos
los tropiezos; perdieron At.Madrid, Xerez, Burgos y Salamanca; empató
el Huelva; es decir, de todos los que estaban encima de nosotros,
excepto el Santander, que no jugó, no ganó ninguno...y
nosotros, punto y gracias a Esteban. Lamentable. Realmante lamentable.
La
1ª
parte
comienza de manera imprevisible para lo que luego sería
este desastre, ya que en el primer minuto Jaime pone a prueba
al meta jienense con un buen disparo que es atajado por Raúl.
El encuentro, de nuevo sobre un campo lamentable, transcurría
con posesión del Oviedo, que parecía tener ganas
de agradar a los fieles aficionados (cada vez menos) que acudieron
en esta calurosa noche de febrero. Así las cosas, en el
minuto 18, producto de este empuje, tiene lugar la ocasión
más clara de los azules en todo el partido, cuando Onopko
cabecea un corner que es sacado bajo palos por un jugador visitante
cuando el balón se disponía a entrar. Una pena.
Contraataca después el Jaen, con un fuerte disparo desde
la frontal de Zahínos, que despeja en dos tiempos Esteban.
Y tras esto, llegan 10 minutos muy buenos del Oviedo, fruto del
empuje y de echarle "güevos". En una jugada por
la banda de Pablo Díaz, el mejor con diferencia del equipo,
y en la 2ª parte "sacrificado" por el ¿entrenador?
Marigil a la banda izquierda para dar entrada a ese jugadorcillo
llamado Santamaría, Jaime envía el balón
al poste. Dos minutos más tarde, Onopko recoge en el área
un balón dividido y sus dos disparos son atajados providencialmente
por Raúl. Y ahí se acabó el fuelle. Llegaría
el descanso, y con él, el caos, el sopor y la desesperación.
La
2ª
parte
era para todos nosotros la esperanza. Había que marcar
un gol, ya que los rivales eran bastante inofensivos..pero lo
fuimos nosotros más. ¡¡Que patético
espectáculo!!. Y eso que a los 6 minutos acontecía
una gran jugada de nuevo de Pablo Díaz, que se adentra
en el área y su disparo lo despeja un defensa en su cruce
a córner. Pero no había manera. Cinco minutos más
tarde, Chumilla dejaba en evidencia la presión azul, su
concentración, y su colocación, y chuta sobre Esteban,
que vuelve a detener en dos tiempos. Tocaba fondo el equipo, y
en la banda calentaban Santamaría, Tomic y Óscar
Pérez. La grada no es tonta, y esperaba un revulsivo en
forma de Óscar, un chaval que deslumbró en el Calderón,
y que desde aquellas no ha vuelto a tener más oportunidades
(¿Alguien lo entiende?). Pero no. Nuestro entrenador deja
claro que no sabe dar al partido lo que necesita, y comete grandes
fallos: sacar a Santamaría y a Tomic por Rubén (lesionado)
y por Reyes. Y decimos que falla por varias cuestiones: 1º/.
Reyes estaba gris, pero había dejado claro en alguna ocasión
que su par era peor que él; 2º/. Sale Santamaría,
un jugador que yo pienso ha tenido demasiadas oportunidades y
no ha aprovechado ninguna; 3º/. Ese cambio conlleva que Pablo
cambie de la derecha a la izquierda, cuando estaba siendo el mejor
por esa banda. Y el equipo lo notó, ya que Santamaría
por la derecha no hizo nada de nada; 4º/. Djorde Tomic vuelve,
como Santamaría, a tener otra oportunidad de demostrar
que está falto de ritmo..vamos, que está gordo de
cojones (con perdón). No hizo nada de nada. 5º/. A
pesar del 0-0, cambia el 4-4-2 por un 4-2-3-1, es decir, con un
solo delantero. Y a partir de estos cambios, el Oviedo perdió
los posicionamientos, la colocación, fue realmente patético,
eran como pollos sin cabeza.....y señores, Óscar
Pérez, el ya muy mentado, es llamado por el mister...¡¡para
que se siente en el banquillo!!. ¿por qué?. ¿qué
partido estaba viendo este señor, cuando Jaime no daba
una, Amieva en su linea, y Tomic era un esperpento teñido
entre la arena del campo?. Bueno, pues Marigil..¡¡manda
calentar a un defensa, a Alberto Saavedra!!. (creemos que para
ponerlo a él de defensa y adelantar a Boris). No se atrevió
a hacer el cambio. Y así, hasta el minuto 86, cuando Esteban
saca un disparo de Chumilla con el pié a bocajarro, salvando
un punto.
Bueno,
lo dicho. Que la desilusión es tremenda. El equipo es limitado,
y el entrenador lo limita más. Mucho más.
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