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¡¡Que
bien!!. Que Oviedo más sólido. Se ha adeucado perfectamente
a esta división. Podríamos decir que los rivales
no son nada del otro mundo, pero..¡¡ojo!!, estos equipos
son los que rompen rachas y a los que hay que ganar. Nos ha gustado
la actitud del equipo y la aptitud de los jugadores.
En
los primeros compasesde la 1ª
parte
el conjunto local salió volcado, ejerciendo una
fuerte presión sobre los azules, que eran incapaces de
jugar con criterio. Palacios y Uriz se desenvolvían con
frescura, pero los ferrolanos pecaban de timidez en los metros
finales. A pesar de esa presión, la primera oportunidad
clara es del Oviedo, con una gran jugada de Angel Luis, que llega
hasta la línea de fondo, y su pase es rematado por Jaime
fuera. Seguía teniendo la pelota el Racing; el Oviedo caía
una y otra vez en la trampa del fuera de juego, pero, como ya
hemos dicho, los delanteros locales estaban muy aislados y no
creaban ocasiones. Al contrario, otra ocasión clara del
Oviedo, con un fallo garrafal del defensa Iñigo que Rubén
Suárez desaprovecha de manera incomprensible. A raiz de
esa jugada, el Oviedo comienza a dominar el partido, tocando a
las bandas, y poniendo en aprietos a una visoña defensa
gallega. Nadj y Jaime eran los dueños de la parcela ancha,
por lo que la pelota era siempre azul. Los volantes estaban muy
activos, y de esta manera llegan más ocasiones, destacando
en el minuto 18 una gran colada de Rubén Reyes, que mejoró
su partido de la semana pasada, cuyo pase no lo remata Oli por
poco; y sobre todo, una en el minuto 33, cuando Oli cede de cabeza
a Rubén Suárez que vuelve a marrar completamente
solo. Se veía que hoy no era el día del ariete azul.
Con este domino incesante se llegaba al descanso. Era cuestión
de tiempo la llegada de un golín.
La
2ª
parte
comienza fenomenalmente para el Real Oviedo, ya que Jaime marcaba
a los dos minutos de la continuación el 0-1 al aprovechar
un balón muerto. Un gol psicológico que encarrilaba
el encuentro, lo que se logra definitivamente 7 minutos más
tarde, cuando el mismo Jaime fusila a Aizkorreta, quer había
despejado previamente un chut de Oli. A partir de ese momento
surgió otra faceta del equipo: a la ya conocida de atacar
sin desmayo, de control de la pelota, y de ideas claras, salió
la imagen de equipo sólido, con gran defensa y control
de las envestidas visitantes. Pero no se acabó ni mucho
menos el elenco de ocasiones del Real Oviedo. Los contragolpes
lanzados por Jaime, Nadj y Reyes eran peligrosísimos, y
sólo la falta de puntería dejó al Ferrol
con solo dos goles encajados, un Ferrol que tardó 55 minutos
en tirar a puerta, con un chut de Fran Nogueira en semifallo,
que salió fuera por poco. Pues lo dicho, las contras azules
eran muy peligrosas. Así, en el minuto 64, una gran asistencia
de Rubén Reyes no era aprovechada por un negado Rubén
Suárez. Esta oportunidad fue contestada 5 minutos después
por Redondo, que falla incomprensiblemente delante de Esteban.
Esta ocasión fue un espejismo, ya que el Oviedo siguió
aprovechándose de lo aventurado de la defensa ferrolana,
que tenía en Aizkorreta a su hombre líbre. Así,
Nadj se dejaba caer cuando encaraba a Aizkorreta, y cuando el
partido se acababa, Santamaría no puede desbordar a Aizkorreta
en un uno contra uno cuando tenía a Oli completamente solo.
En
fin, tres puntos más. Empatamos con el Atlético
de Madrid, y, por fin, estamos en zona de ascenso a 1ª. Muy
bien. Repito. Estos partidos son los que hay que ganar.
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