| Demencial,
patético, bochornoso partido del Oviedo. En ningún
momento pudo jugar al fútbol ante un rival que se creció
ante la falta de un rival competente. Un equipo desarmado, sin ideas,
sin creación, deambuló por el Martínez Valero
dejando una paupérrima impresión. Y dos apuntes más:
ante la falta de organización, Tomic no jugó un minuto.
Y ante la desesperación, Onopko se vuelve a autoexpulsar.
Esto es un caos.
En
la 1ª
parte,
el Oviedo fue una auténtica caricatura en labores de creación.
Unicamente se limitó a defender con orden, pero de la defensa
para adelante, una nulidad que hasta la fecha no habíamos
visto en esta división. Fue realmente patético ver
a Jaime perder balones, a Santamaría desaparecido, y a
Reyes paseando por el campo, como si con él no fuera la
cosa. Y los delanteros, solo Geni corría algo, ya que Rubén
se escondió detrás de Noguerol, y un balón
que tocó a pase de Boris, la entregó de manera patética.
Con todo ello, el dominio del balón lo llevaban los locales,
que jugaban bien en el centro, y buscaban profundizar a bandas,
sobre todo a la izquierda, donde Moha traía frescura al
equipo, aunque la derecha con Nano tampoco le iba a la zaga. La
defensa azul se quitaba el balón de enmedio, ya que pronto
se vió que el medio del campo compuesto por Jaime y Boris
no tenía la profundidad del domingo pasado, aunque es cierto
que Boris fue el único que acerto a dar algún pase
con acierto. Así transcurría el partido. Elche ataca,
el Oviedo despeja. Y fin. Horroroso realmente. Lo unico que se
salvó en esta parte fue el duo Onopko-Oscar Alvarez, ordenados
y bien compenetrados. Lo demás, de pena.
La
2ª
parte
empieza con la ocasión más clara hasta el momento,
cuando en el minuto 6, Ramón dispara y Esteban realiza
una lucida intervención despejando a corner. Los primeros
compases parecen demostrar que el Oviedo sale con un poco más
de empuje, pero la primera oportunidad que tiene de hacer ocasión,
Reyes la tira al limbo con un pase digno de un cojo. Llegan los
cambios, y Marigil da entrada a Amieva por Reyes, cambiandose
de banda Santamaría. Un minuto después, el cedido
Santa recibe un buen pase de Boris, pero su lentitud agónica
hace que lleguen los defensas. Con ese cambio las cosas siguen
igual. En un principio que pareció dislumbrarse un cambio,
pero los acercamientos azules tenían muy poco peligro.
La delantera estaba ausente, y los pocos pases que recibían
de Boris, se perdían en la defensa. La inoperancia era
más que patente. Llega otro cambio, se va el ausente e
inútil Santamaría, y entra el chaval Pablo Díaz.
Daba igual. Y claro, tanto va el cántaro a la fuente...que
el Elche marca. Merecidamente, porque el fútbol del Oviedo
estaba siendo realmente ridículo. Y llegan las prisas,
con balones en globo que caen como melones encima de las cabezas
de los defensores ilicitanos. Nada de nada. Horrible. No había
nadie capaz de dar frescura, un pase, un tiro...y Tomic, en el
banquillo. ¿por qué?. Habrá que preguntárselo
al mister, que es el que sabe. Lo único que sabemos nosotros
es que con los que estaban en el campo, era imposible dar un pase
en condiciones. Pero dió igual. Pasaba el tiempo, y la
misma parsimonia. Patadones a los que no llegaría ni el
mismísimo Ben Johnson con sus pastillitas de la suerte.
Y a falta de 5 minutos, la ocasión más clara, con
un gran pase de Jaime haci Geni, que es derribado por el portero
en su salida. Podría ser penalty, pero Geni salta y lo
hace todo muy aparatoso, por lo que no coló. Ni eso sabemos
hacer. Y llegó el 2º. para rematar la faena. Y llegó
la tontería de Onopko.
Resumiendo,
un patético partido del Oviedo, que no creo una sola ocasión
sólida en todo el partido. Así lógicamente
no le metemos un gol a nadie. Y lo más triste y lo más
preocupante es que ni con el 1-0 supimos reivindicar algo en el
campo. Fue un auténtico desastre. Y estamos fuera de ascenso.
Como era lógico. Y Tomic no jugó.
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