| Desastroso.
Realmente desastroso. El Oviedo brindó al "congelado"
público que asistió al Tartiere un bochornoso espectáculo.
Todos realmente mal, empezando por el entrenador.
La
1ª
parte
comienza con control por parte del Oviedo, que intentaba
profundizar a las bandas ante la, parecía, maraña
de jugadores del Ejido. Y digo parecía porque luego esa
"maraña" de jugadores demostró tener bastante
más criterio en la conducción del balón que
los azules. El conjunto de la Capital se acercaba por primera
vez en el minuto 17, cuando Jaime se lleva el balón de
espuela, pero no puede finalizar ante Vidakovic y Santi Sedano.
Era un espejismo, ya que Jaime y Boris no podían organizar
ni una partida de mus, y las bandas no existían, ya que
Amieva, de nuevo incomprensiblemente titular, buscaba en demasía
el centro, formando en el medio del prao un auténtico maremagnun
de gente. Por la izquierda Reyes intentaba algún pase,
pero sin suerte. Los visitantes estaban bien asentados en el campo,
conducidos de manera efectiva por el mexicano Torrado, que dió
una lección de lucha, brega, y disposición de entrega.
Un pase suyo en profundidad hacia Patri hace que Esteban tenga
que salir acertadamente con los piés fuera del área.
Esta ocasión era el preludio de la más clara del
Oviedo: Oli se encuentra el balon en el área, y cuando
está completamente solo, se la tira a las manos del voluntarioso
meta Marcos, que ya se estaba tirando para ese sitio en un alarde
de pitoniso. Y comenzó un auténtico desbarajuste,
con pases desastrosos, patadones sin sentido, y resbalones variopintos
que empezaban a desesperar al respetable. Y llegaba el descanso.
La
2ª
parte
comienza con un más que posible penalty por empujón
a Amieva, que el linier no quiere ver (hay que verlo por la tele).
Marigil entiende en el descanso que el desbarajuste azul era evitable
por los mismos jugadores que habían saltado al inicio..y
se equivocó. Era horroroso ver los pases de Gurru, de Boris,
de Amieva, de Jaime, de Oscar Alvarez, los saltos sin sentido
de Geni, la voluntad esteril de Oli, el bajón de Angel..un
caos. Y el Ejido, a lo suyo, tocando con criterio, pero sin tener
las ganas de tirarse delante, ya que seguían con un delantero
solo. A los 22 minutos, llegaba la debacle total, con un fallo
en cadena de la defensa que deja a Arpón solo recibiendo
en el área pequeña y fusilando a Esteban. Y es en
ese momento, después de 73 minutos de un auténtico
desastre, de no haber dado un pase en condiciones, cuando Marigil
hace un cambio, quitando a su "amigo" Amieva y metiendo
a Pablo Díaz, que a la postre reivindicaría no sólo
con su gol, sino con sus ganas, un sitio en el equipo. El cambio
abrió algo el campo, pero la necedad azul hoy rozaba límites
insospechados. Los jugadores se paseaban por el campo, mientras
que los contrincantes, seguro que por el frio, corrían
como bárbaros. Marigil hace otro de sus cambios, siempre
hace los mismos, metiendo a Santamaría por Reyes..y Oscar
Pérez, sentado tapado con una manta, viendo como en el
campo las mantas las tenían encima Jaime y Boris. Cuando
el partido ya moría, Oli recibe solo delante de Marcos,
y la tira alta, de manera horrorosa. No era su día. Y al
final del todo, en un arranque de voluntad y garra del chaval
Pablo, metemos gol. Y un punto para el casillero.
Resumiendo,
muy mal. Hay cosas que no entiendo. Debe ser porque no soy entrenador,
pero: 1º/. ¿por qué Marigil insiste en Amieva?.
2º/. ¿Por qué contra un equipo que solo jugó
con un delantero, jugamos con Boris de mediocentro?. 3º/.
¿Por qué Oscar Pérez no tuvo algo de tiempo,
y máxime viendo esta debacle?. 4º/. ¿Por qué
a Pablo Díaz no le da más tiempo? 5º/. Y por
último, ¿por qué hace los cambios tan tarde?.
Habría que preguntárselo a él.
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