|
Buen
partido del Real Oviedo ante un típico rival de la división,
el Burgos. A base de fuerza, empuje, decisión, y en momentos
toque perpendicular y sentido del juego, se superó una
muralla tremenda...y a un árbitro nefasto. Se jugó
por las bandas y prueba de ello es que el pase de ambos tantos
llegaron de los laterales.
En
la 1ª
parte
el Oviedo salió controlando el partido y el centro
del campo. Rapidamente se vió que Albert Nadj no se iba
a andar con chiquitas y se hizo dueño y señor de
su parcela central, abarcando incluso la zona de Jaime, que aún
no está a tope. Y así empiezan a llegar las oportunidades,
aunque tenemos que decir que la primera clara fue del Burgos,
cuando el colegiado deja sacar una falta sin parar el balón
y Esteban tiene que realizar un paradón. Pero este ínclito
colegiado, lejos de compensar, no pita un clamoroso penalty dos
minutos después de ese hecho por manos de Joyce Moreno.
El Oviedo seguía empujando, con una defensa bien ordenada,
que sacaba el balón con criterio, con un Nadj incansable,
y con unas bandas un poco más participativas que en otras
ocasiones. Precisamente por la banda se genera el primer gol del
Oviedo, con un pase largo de Gurruchaga ante el que la defensa
burgalesa se queda mirando. El gol minó un poco ese empuje,
pero con orden, y con un derroche físico tremendo, se aguantaban
los tímidos ataques de un inocente Burgos, que solo tenía
en Isailovic un poco de peligro. Aunque insistimos, el verdadero
peligro de los azules era el señor Paradas Romero, que
cosió a tarjetas las protestas justas y no mostró
ninguna a las patadas de Joyce Moreno. Increible que se haya marchado
del partido sin ver una amonestación.
La
2ª
parte
no cambió el tono del encuentro. Un Oviedo dominador, sin
florituras, con mucha fuerza, dominaba al equipo visitante, que
aunque hacía cambios, nada dejaba entrever. En un contraataque
azul llega el segundo gol, merito exclusivo del chaval Angel Luis,
que se ha hecho con un sitio en el lateral y ya no sólo
cumple, sino que está pletórico. Él da el
pase del gol (aunque en la radio dijeran Iván Ania. Y bueno,
el boceras del estadio dijo que había marcado Rubén
Reyes). Ese gol dió aún más alas al Oviedo,
que desarboló al Burgos en todo momento; balón que
llegaba al medio, era para Nadj; balón que estaba por el
área de Esteban, era para Onopko (Antic, aprende: Onopko
atrás; y Nadj en el medio). Luego las dos ocasiones más
claras fueron de Jaime, que dejó clara su facilidad de
subida. Cuando el partido llegaba a su fin, Marigil hizo cambios;
destacable sobre todo la labor de Rubén Reyes, que en 6
minutos "sentó" a su par en dos ocasiones.
En
fin, buen partido, mejor resultado. Y a Jaen nos vamos. Y al arbitro,
ni verlo nunca más.
|