De Teatinos a Buenavista (1.926-1.958)

ESTADIO DE TEATINOS

En los primeros años del equipo azul (1926-1927), el estadio donde se celebraban los partidos estaba sito en Teatinos, aunque sólo durante seis años, ya que el recinto en sí no ofrecía ninguna comodidad ni a jugadores ni a los aficionados que acudían al mismo. La última temporada que disputó en este estadio fue la 1.931-1.932, que sirvió de preludio del primer ascenso azul a la Primera un año después, pero ya en el Campo de Buenavista.

El aforo del estadio era de 10.000 espectadores, de las cuales 1.648 tenían el privilegio de poder contar con una localidad de asiento. Por aquel entonces el número de socios no era muy elevado, 1.889.

El primer partido que disputó el Real Oviedo tras la fusión en este estadio de Teatinos fue en el año 1.926, un amistoso que enfrentó a los azules y al Arenas de Guecho. Vencieron los vascos por 4-6. La primera alineación azul en este estadio estuvo conformada por el portero Oscar; los defensas Mariscal y Solís; los medios Justo, Mieres y Abdón, y los delanteros Lorences, Paladini, Zabala, Barril y Servando.

ESTADIO DE BUENAVISTA (Campo de Ciudad Jardín)

En la temporada 1.932-1.933, el Real Oviedo abandona Teatinos para irse a jugar al campo sito en Ciudad Jardín, en Buenavista, encuadrado en el mismo lugar donde está el viejo Tartiere, aunque reformado en su totalidad. Este campo ofreció la primera tribuna de España con 100 metros de longitud y sin ninguna columna de sujeción que impidiera la visibilidad.

El 22 de abril de 1.932 quedó inaugurado el campo con un partido disputado entre España y Yugoslavia, con el campo totalmente abarrotado de público.

 

LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA Y SUS CONSECUENCIAS EN EL CARLOS TARTIERE

En 1.936 estalla la Guerra Civil Española.

Las consecuencias de la misma fueron terribles en el campo de fútbol del Real Oviedo, que quedó inservible para la práctica del fútbol. En el campo se excavó una trinchera a lo largo del cesped que sirvió de refugio a los soldados y las bombas terminaron de destrozar el resto del equipamiento del campo.

Los daños sufridos fueron tan importantes que el Real Oviedo no pudo disputar la temporada 39-40 al no disponer de estadio disponible al efecto. La Federación le guardó la plaza en primera durante ese año, competición que el Real Oviedo retomó en la temporada 40-41 con el estadio ya arreglado de las debastadoras secuelas bélicas.

 

 

Después de la contienda, tuvo que sustituirse tanto la Tribuna, como la fachada, muy castigadas como se puede observar en las fotos que adjuntamos. Una de las novedades fue el marcador colocado en uno de los fondos del campo de fútbol.